Los femicidios nos duelen a todes pero si ese dolor no es politizado, perdemos.
Los asesinatos de mujeres, niñas y travestis deben ser politizados, leídos desde una perspectiva necesariamente feminista, porque SON crímenes políticos. Sólo así el dolor puede convertirse en acción transformadora.
No quiero vivir de duelo, me niego al luto que algunes proponen. Quiero vivir para organizarnos, para luchar juntes, para abrazarnos por las que no están, por las que vienen y por nosotres.
En el dolor que paraliza nosotras perdemos. Y somos las que ponemos las muertas, es urgente dejar de perder.
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